La psiquiatría es una rama de la medicina, muchas veces mal posicionada y otras tantas atacada. Los medios de entretenimiento como la televisión o el cine han contribuido malamente con la imagen del psiquiatra y la psiquiatría como una actividad violenta, que viola los derechos humanos y que no tiene un material de estudio más que el control de los pacientes. Esto ha propiciado que exista un estigma muy importante a esta especialidad y a quienes nos consultan. Seguramente, habrá escuchado en más de una ocasión que el psiquiatra es para “los locos”. Yo le pregunto ¿a que se refieren con loco?

La psiquiatría, como lo dije previamente, es una rama de la medicina encargada de la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades mentales. Éstas son alteraciones de diversas funciones cerebrales para la normalidad del individuo que las padece y que le generan una disminución importante en la calidad de vida. Tenga en cuenta que al igual que la presión arterial, el control de la glucosa en la sangre, el latido rítmico del corazón, las funciones cerebrales también pueden salirse de un límite saludable y generar enfermedad. Algunas de éstas son la memoria, la atención, la concentración, el estado de ánimo, el juicio de realidad, el juicio social, el control de los impulsos, el control y velocidad de los pensamientos. La enfermedad mental puede alterar una o varias de estas funciones, por ejemplo la demencia es un padecimiento que ataca predominantemente a la memoria pero también a la atención y en muchas ocasiones al estado de ánimo y al control de los impulsos; la esquizofrenia es un padecimiento en donde se altera el juicio de la realidad pero también el estado de ánimo, el control de impulsos, el control de los pensamientos, etc.

 Así como cualquier persona puede tener hipertensión arterial, diabetes mellitus o arritmias cardíacas, todos tenemos riesgo de presentar enfermedades mentales. Tristemente, a veces por miedo o desconocimiento, nuestros pacientes pasan mucho tiempo en sufrimiento antes de acudir por ayuda.

 La enfermedad mental está generada o perpetuada por cambios químicos y eléctricos del cerebro. De ahí que una de las herramientas que ocupemos los psiquiatras sea la psicofarmacología, es decir, el uso de medicamentos psiquiátricos para corregir dichos cambios. Sin embargo, no sólo los médicos psiquiatras nos dedicamos a prescribir medicamentos sino que también ocupamos la psicoterapia para el tratamiento de estos padecimientos, y es otra de nuestras herramientas. Evidentemente, no todos los pacientes requieren de las mismas herramientas que tiene un psiquiatra y diversas opciones son válidas: en ocasiones un paciente no requiere de fármacos sino de psicoterapia específicamente; en otras veces el paciente necesita de fármacos y no quiere recibir psicoterapia pero podemos dar pautas de manejo a la familia; unas veces el paciente no quiere tomar fármaco a pesar de que sería muy conveniente pero puede recibir psicoterapia; en otras ocasiones un paciente tiene contraindicada la psicoterapia y solamente se pueden usar fármacos, etc.

 Recuerde que los psiquiatras somos médicos, que nos especializamos más allá de la medicina general, que tenemos normalmente amplia preparación y que como parte de la ética médica, velamos por el bienestar y salud de nuestros pacientes.